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Qué dice la evidencia

SPRINT asignó al azar a 9.361 adultos con riesgo cardiovascular elevado, sin diabetes ni ictus previo, a objetivos sistólicos inferiores a 120 o 140 mmHg. Se detuvo antes tras una mediana de 3,26 años porque la estrategia intensiva redujo el resultado cardiovascular principal y mortalidad total. Los eventos graves globales fueron similares, pero hipotensión, alteraciones electrolíticas y lesión renal aguda aumentaron.

Fuentes de esta sección: [1]

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Cómo usar el hallazgo

El hallazgo apoya decisiones compartidas para personas parecidas y con seguimiento estrecho. La presión se midió mediante un protocolo estandarizado que puede diferir de una consulta apresurada. El objetivo está unido al método, tolerancia, caídas, función renal, otras condiciones y recursos para ajustar dosis y controlar análisis.

Fuentes de esta sección: [1]

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Límites y preguntas abiertas

SPRINT excluyó diabetes, ictus previo, residentes de cuidados prolongados y otros grupos, por lo que no responde todas las preguntas. Parar pronto puede magnificar beneficios y el promedio no significa que todos se beneficiaran. La decisión equilibra beneficio cardiovascular absoluto y probabilidad individual de daño.

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Fuentes

  1. A Randomized Trial of Intensive versus Standard Blood-Pressure ControlNew England Journal of Medicine · 2015DOI 10.1056/NEJMoa1511939